Relajación y Meditación.
<

Para dar entendimiento sobre la “Meditación” refirámonos primero al Ser Humano.  Se debe comprender qué es; como se conforma. Podemos asegurar que se trata de la más maravillosa manifestación de vida del universo conocido.  Si bien hay pautas que caracterizan la especie y que son comunes a todos, cada individuo es una obra única e irrepetible. Todos poseemos un cuerpo, una mente y experimentamos emociones, afectos y sentimientos. Los tres grandes parámetros: cuerpo, mente y espíritu pero con grandes matices que particularizan a cada persona haciéndola diferente de cada uno de sus semejantes. Estas tres cualidades en términos generales, que contienen en sí mismas otras más, son muy dinámicas y se relacionan una con la otra como bien sabemos y para que interactúen equilibradamente, en estos tiempos que corren, es una tarea compleja. Para mantener el estado de salud estos tres parámetros que denominaremos universos (universos del ser humano) deben funcionar en armonía. Si alguno de ellos se sobrecarga de actividad, por decirlo de alguna manera, incide sobre la armonía del todo que conforman los tres universos. Los estamos desglosando pero debemos entender que actúan al unísono, o sea al mismo tiempo. El ser humano es un organismo bioenergético sumamente complejo e intrincado, que actúa como un todo de forma consciente pero con innumerables contenidos inconscientes. Es como un témpano de hielo flotando en el mar, donde la conciencia es la parte visible del témpano y el inconsciente la sumergida que como sabemos es inmensamente más grande. Con toda esta conformación atraviesa  diversas situaciones de vida que inciden directa o indirectamente,  significando muchas veces, potenciales móviles que puedan afectarlo en su equilibrio, resquebrajando de esta manera la salud. No es novedad que cuando el estrés o las situaciones límites nos agobian nuestra armonía se resiente y con el pasar del tiempo puede provocarnos afecciones difíciles de reparar. Es por ello que resulta imprescindible encontrar las herramientas adecuadas que nos permitan mantener el equilibrio a pesar de lo convulsionado que puedan ser las experiencias a vivir.  Las técnicas meditativas nos pueden ayudar, pero debemos recordar que cada individuo es un ser único, con características muy particulares en relación a los demás y por ello, el camino debe ser forjado por cada uno y cada uno ha de encontrar su propio centro. 

   

Febrero 15th, 2010 at 19:47